lunes, 27 de junio de 2011

LA ETERNA DISPUTA



Solo en su cocina, el café con leche frío descansaba sin que nadie lo mirara.
El café le hacía burla a Fulano que hacía lo mismo que el café.
El domingo se presentaba sin posibles obstáculos .
Corría la madia mañana y no había sol ni nubes.

Estar solo es la mejor cosa que puede ocurrirle a un fulano, pensó ... Fulano, no el café.
El café no piensa... Fulano no sé...
Estar en silencio también...
Silencio que no duró mucho en esa incierta mañana de domingo...

Primero fue un pájaro, o rana...
después unos perros a lo lejos....
Segundos más tarde un cannon in crescendo de griterías en su jardín.

palabras , gritos insultos e inflexiones guturales con significado desconocido...
Algunos roncos y asperos, otros chillones y sobreagudos.
La música se hacía segundo tras segundo mas estridente y disonante.

Con la tostada a medio comer en la mano,
Un poco dormido y alelado Fulano fue acercándose al epicentro del escándalo sin saber para que iba.

Iba porque tenía que ir, porque el escándalo lo fue arrastrando...

Allí estaban todas, o casi todas...
las mujeres de la vida de Fulano matándose entre ellas mismas en una masacre fraticida.
La madre, la vecina, la ex-mujer , la hermana, la sobrina, la otra, la de ántes, la de ahora, la de nunca...
Todas reunidas, escupiéndose entre sí.
a patadas defendiéndose. arañando, con pelos de las otras en sus manos.
Sosteniendo un tesoro, un algo que las desesperaba y para lo cual eran una sola.
No hay lugar para nadie mas!!!
No hay lugar para nadie mas!!!

Nadie lo soltaba... Al tesoro digo
Ese algo que no podía descifrarse de tan agarrado en las quinientas manos...
Ese algo que volvía locas a las desaforadas.
Ese algo que las volvía salvajes antropófagas.

Ese algo era carne...
Un pedazo de carne que se estiraba, tironeaba, deshacía entre patadas y tirones de pelo.

Mujeres se mataban entre mujeres a fin de poseer un algo muerto.

Con la medio tostada en la mano, la otra media en la boca sin masticar.
Los ojos intentando desenmarañar la bola humana que en guerra se batía,
Fulano creyó ver en ese algo de carne algo que le era familiar.
algo que le habia pertenecido algún día...

No pudo  confirmar si el "eso" era suyo...
No pudo arrancárselo a ellas de las manos.
Siguió la gritería y creo que aún sigue...
Vecinos me lo han contado.

Fulano se sentó en la puerta que daba al jardín.
Mirando su sangre regar el pasto.
Muriendo por la entrepierna.
Sin pronunciar palabra...
Sin pedir siquiera ayuda...
Para que??
lo suyo ya no era de El.
lo suyo era y seguira siendo,
mientras Fulano pierde la vida,
el juguete que no resigna la bola humana de mujeres que algun dia fueron de El...